neumaticos de invierno

 

El debate al respecto de si conviene o no colocar neumáticos de invierno se renueva cada año en nuestro país, y siempre en cuanto la temporada invernal comienza a dejarse notar. Y es que no cabe duda de que el neumático es el elemento más importante en la seguridad de un vehículo, ya que es el único que ejerce contacto directo con el asfalto.

Lo cierto es que es el componente del coche que soporta las irregularidades del terreno, la aceleración, las frenadas, e incluso el propio peso del vehículo. Y es por eso que la evolución tecnológica se ha enfocado mucho en los neumáticos, algo que puede apreciarse en la notable evolución que han sufrido y en las especializaciones que han surgido dentro de sus tipologías.

 

¿Qué son los neumáticos de invierno?

En los países del norte de Europa se utilizan generalmente, durante la temporada invernal, los conocidos como neumáticos de invierno. Sin embargo, en España este tipo de neumático todavía es mayoritariamente desconocido, y se asocia solo con la conducción por carreteras nevadas; esto es debido a que se trata de una gran alternativa a las cadenas… Pero este es solo uno de todos los beneficios que brindan.

Puedes identificar con facilidad los neumáticos de invierno porque están marcados con un pictograma de una montaña de tres picos que tiene en su interior un copo de nieve, seguido de las letras «M+S», del inglés mud and snow o «barro y nieve». Todas las gomas de invierno han de llevar dichas siglas, que implican el que están habilitadas como alternativa a las cadenas. Si, además, incorporan el pictograma, quiere decir que están testadas en condiciones extraordinarias con grandes cantidades de nieve.

Piensa que, durante el invierno, la carretera está expuesta a condiciones climáticas muy diversas, por lo que tus neumáticos han de estar preparados para funcionar correctamente en cualquier situación. En general, se recomiendo su uso siempre que la temperatura media en tu zona sea inferior a los 7 ºC; además, la profundidad de su dibujo es muy superior a los 1,6 mm mínimos establecidos por la ley, alcanzando fácilmente los 4 milímetros de profundidad. De este modo el fabricante se asegura de que, en caso de lluvia, sus ruedas van a poder expulsar con gran facilidad el agua y evitar el temido aquaplaning. Y es que muchas personas tienen la creencia de que los neumáticos de invierno están diseñados para conducir exclusivamente sobre la nieve… Pero, en realidad, este tipo de goma presenta mejor rendimiento sobre superficies mojadas o secas a bajas temperaturas.

Y, en cuanto a la homologación de los neumáticos como cadenas de nieve, funciona exactamente tal y como estás pensando: no tendrás obligación de llevar cadenas en los tramos en los que así se indica. Este detalle te facilitará mucho la conducción: hará que no tengas una limitación de velocidad tan exagerada, no necesitarás una distancia de frenado que sea el doble de la normal y te evitará la molestia de ponerlas, lo que no es tan sencillo como puede parecer. Asimismo, montar las cadenas puede perjudicar al propio neumático y a la suspensión del vehículo.

Finalmente, el mantenimiento de estos neumáticos no difiere del de cualquier otro tipo. Basta con comprobar regularmente que la presión es adecuada y vigilar la profundidad de la banda de rodadura.

 

¿Qué diferencias hay con un neumático estándar?

Amortiguadores, frenos y neumáticos son elementos de seguridad muy importantes en un vehículo; sin embargo, son muchos los conductores que no se ocupan de su correcto mantenimiento. En el caso de los neumáticos, lo ideal es utilizar los diferentes tipos que puedes montar en función de las condiciones climatológicas. Y es que el frío y el calor influyen directamente en el comportamiento de estos en materia de adherencia. Veamos cuáles son las diferencias entre los tipos básicos de neumáticos de coche.

ruedas de invierno

 

Neumáticos de verano

Los neumáticos que puedes utilizar en primavera o verano están fabricados con un caucho más duro que el utilizado en los neumáticos de invierno. Así proporcionan mayor adherencia y agarre a la carretera, junto a un mejor control del vehículo cuando las temperaturas son superiores a 7 ºC. Eso transmite mayor seguridad, al tiempo que reduce el tiempo de frenada. No obstante, cuando la temperatura está por debajo de 7 ºC el rendimiento de estos neumáticos disminuye de forma notoria.

Por otro lado, las ruedas de verano tienen menor resistencia a la rodadura. Eso significa que emiten menos ruido, que se desgastan menos y que reducen el consumo de combustible en comparación con sus homólogos de invierno.

 

Neumáticos de invierno

Las dos diferencias fundamentales que presentan los neumáticos de invierno frente a los convencionales o de verano son las siguientes. Presta atención.

• El dibujo que presentan es muy recortado, y tiene una serie de laminillas y aristas dispuestas en ángulos variables para facilitar la tracción sobre el hielo y la nieve. Asimismo, permiten una evacuación de agua mucho más rápida.

• El compuesto con el que están fabricados es diferente: está formado por una mezcla de gomas más flexible a temperaturas bajas, y con un mayor porcentaje de caucho natural. Esto les brinda una mejor adherencia.

cambiar ruedas en invierno

 

¿Puedes llevar estos neumáticos todo el año?

Normalmente deberías asegurarte de usar, de octubre a marzo, neumáticos de invierno. Así conseguirás mayor seguridad e incrementarás el kilometraje total que puedes realizar con cada juego. Finalmente, cuando acabe la estación fría, lo adecuado es cambiar los cuatro: recuerda que no es aconsejable utilizar estos neumáticos en las épocas más calurosas, porque ofrecen peor rendimiento y se desgastan antes.

Son aproximadamente un 10 % más caros, pero te dan un plus de seguridad que bien merece la pena. Sobre todo si viajas con frecuencia a zonas de montaña o vives en una zona cuyo clima es particularmente crudo. Nuestra recomendación es que cuentes con un juego para invierno y otro para verano, porque como ya hemos mencionado su duración depende del kilometraje.

Y es que, como ves, los neumáticos de invierno son una gran opción para afrontar situaciones de lluvia intensa, carreteras heladas, bajas temperaturas y, por supuesto, nieve. Ven a visitar a cualquiera de nuestros talleres y te instalaremos unos neumáticos adaptados a la situación climatológica del momento. ¡Piensa que la seguridad en tus desplazamientos no tiene precio!